Me enveneno de azules – Imágenes

Me enveneno de azules – Imágenes

Incluida en el single “Imágenes” (Elefant, 1999, ER-208), y en distinta versión en el álbum “Me enveneno de azules” (Elefant, 2001, ER-1087).

 

Parade – La deriva sentimental

Un nuevo disco de Parade siempre es una buena noticia; la música del gran autor del indie español siempre tendrá un sitio en las páginas del Octopus. Porque, además, siempre tiene cosas que contar.

Es curioso que en la portada de “La deriva sentimental” veamos a Antonio Galvañ solo y pensativo ante un ventanal. Porque este disco es el menos solitario de todo su catálogo. De hecho, en cada canción se hace acompañar de algún invitado, entre los que encontramos nombres importantes como Teresa Iturrioz, Jaime Cristóbal, Charlie Misterio, Kiki D’Aki, Doble pletina, Alondra Bentley, Lidia Damunt, Guillermo Farré… Nombres que aportan distintas personalidades a todas las canciones y que configuran casi un arcoiris de infinitos colores e infinitas tonalidades.

Parade parece que acaba charlando con cada uno de sus invitados, tomando café, te y pastas plácidamente sentados delante de ese enorme ventanal, y cada uno de ellos le ayuda a conocer una parte de cómo es él y de cómo ha ido construyendo “esa música” y de cómo han ido llegando a su vida los elementos que confirman tanto a la persona como al artista. Con gran sinceridad, el disco comienza hablando de “Letras, canciones, literatura”; luego, cada interlocutor ayuda a crear cada pequeña conversación, igual y distinta a las demás.

Quizá esa imagen de Antonio en la portada no refleje a un personaje solitario, sino simplemente esa efímera soledad que se genera justo mientras estamos esperando a un invitado que está a punto de llegar. Esa soledad llena de esperanza, ese pequeño cosquilleo. Una vez llegado el invitado, solo hay que dejarse llevar por las palabras y abandonarse a la deriva de la tarde.

 

Parade – Esa música

El 27 de Junio de 2019 nuestro adorado y admirado Antonio Galvañ, Parade, estrenaba el avance de su nuevo disco para Jabalina, “La deriva sentimental”, a publicar este próximo Septiembre. El video con el que se presenta la canción, “Esa música”, y el disco, es un proyecto precioso en el que Antonio ha querido involucrar a todos sus seguidores.

Para la confección del video pidió que todo el que quisiera se grabara mostrando a cámara un disco que haya sido especial para él, para enlazar todos los videos en un espléndido catálogo musical de todas las épocas y de todos los estilos. Un precioso homenaje que compenetra perfectamente con el espíritu y la letra de la nueva canción de Parade.

Ojo que hay unos cuantos amigos del Octopus ahí… y unos cuantos discos que tenemos nosotros en casa.

 

 

ALEXANDERPLATZ – Odio el siglo XXI (bueno, y el XX también)

Se nos pasó en su momento reseñar este video (y canción), presentado el pasado septiembre por Alexander Platz, la mitad de nuestros admirados Klaus & Kinski, para el sello Jabalina. La canción servía para avanzar el que sería semanas después el debut de Alexander Platz en solitario, “Muera usted mañana”.

Repleto de las referencias históricas marca de la casa, el vídeo está dirigido por Murciano total, y la canción sobrevuela el hartazgo que nos produce (a muchos) la sociedad y el momento histórico que estamos viviendo.

“Qué pereza aquí atascado en siglo XXI, qué pereza da ver que lo que ves es lo que hay que ver.”

 

 

Parade – Demasiado humano

demasiado humano

No me duelen prendas en admitir que me había desenganchado mucho de Parade; los discos de la época Jabalina no me llegaban a llenar, y de manera justa o injusta, según se mire, buscaba en ellos la maravillosa magia que desbordaba “Inteligencia artificial” o “Consecuencias de un mal uso de la electricidad”, sin encontrarla más que en pequeños destellos. Supongo que yo seguía buscando a una divinidad, mientras el músico se iba haciendo demasiado humano.

Así las cosas, imagínense ustedes mi gozo y alborozo cuando, al escuchar este “Demasiado humano”, volví a enamorarme de las canciones de Parade. Apoyado en una elegantísima electrónica, y recubierto por una capa brillante de azulejos lacasazulados, el nuevo material de Parade magnetiza de nuevo los corazones y electrifica otra vez las almas. Desde la vitalista “Traedme la cabeza de Phillip K. Dick” hasta la verbena de “El ritmo escarlata”, pasando por el maravilloso estribillo de “Cementerio nuclear en la pequeña ciudad” o la épica de “Novia del motorista fantasma”, todas las canciones cumplen su cometido: arropar a tres nuevos clásicos inolvidables del músico murciano.

Porque, desde ya, eso es lo que son “Laser” (quizá la reacción inevitable a la acción de “No más rocanrol”), “Johnny Ramone, agente de la KGB” (quizá la inesperada continuacion paranoide de “El informe”) y, sobre todo, “Demasiado humano”, una de las letras más hermosas que ha escrito y, quizá, la consecuencia lógica de la llegada a la madurez del ejército de robots que Antonio ha ido montando a lo largo de los años. Tres clásicos infalibles, inexplicables, imborrables.