Eagulls – Lemontrees

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Con la misma fuerza que tenían las primeras canciones de U2, en aquella trilogía fantástica y llena de rabia que era “War”, “Boy” y “October”, nos llega este “Lemontrees” que en su momento adelantaba el que sería el segundo disco de Eagulls para el sello Partisan: “Ullages”. Un pildorazo de energía con oscuro sonido, lluvioso y frío como imaginamos a su Leeds natal, con raíces en los mismas bandas y pulsos de los 80 que aquellos jovencísimos irlandeses que acabarían convirtiéndose en los reyes del negocio. “Lemontrees” emociona y duele, y si su intención es hacer que nos interesemos por el disco completo, lo han conseguido.

De compras (vol.5)

Como regalo de cumpleaños para la parte femenina del Octopus este año cayeron algunos discos; todo vinilo, por supuesto, y de muy variado pelaje y condición. Estos son:

belleandsebastianBelle and Sebastian – If you’re feeling sinister

Pues no, no lo teníamos, ni siquiera en CD. Alguien nos lo grabó en cinta justo antes de nuestro segundo Benicassim, el primero al que fuimos en coche (desde Vigo, toma ya). Y por supuesto en ese viaje la cinta dio decenas y decenas de vueltas, para luego asentarse como una de las permanentes en la caja de cintas que iba continuamente debajo del asiento del copiloto. Recuerdo aquella unanimidad en torno al disco: todos lo veíamos como algo mágico, algo que iba a unir a nuestra generación y que tendría un enorme significado para muchas personas. Y así fue.

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the_b-52s_coverThe B-52’s

Elegido en un primer momento por nuestro hijo pequeño por su portada, le dije luego que una de las canciones estaba en el Just Dance y ese fue el argumento definitivo. Desde luego nunca sobra tener un disco más de B-52’s en casa, y si es una edición original de su disco de debut pues mejor que mejor.

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blackstar-vinylDavid Bowie – Blackstar

Un disco que teníamos que tener, por todo su significado. Si además la edición es taaaaaaaaaaan bonita y tan bien cuidada, es más imprescindible aún. Y si además lo escuchas y es un magnífico disco, enorme, en el que se demuestra cómo el gran Bowie había sido capaz (otra vez) de absorber los nuevos sonidos de una nueva generación y añadirlos y adaptarlos a su piel, se convierte entonces en una de las mejores compras del año.

!!! – Every little bit counts

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Parece que !!! han encontrado el ingrediente secreto para hacer los mejores videos del panorama indie internacional, y es bien sencillo: diversión. Ya lo bordaron en aquel video de “Freedom”, en el que conseguían hacer de una ruptura amorosa la fiesta más desmadrada de 2015. Y lo repiten en este 2016 con “Every little bit counts”. Nic Offer repite como protagonista, esta vez como el molesto tocapelotas que molesta a distintos y variados reporteros, cada vez aumentado el grado de fiesta un poquito más. Los presentadores del telediario empiezan mosqueándose cuando el bueno de Nic aparece hasta en la sopa: como un croma en el vestido de ella, en el parte del tiempo. AL final, no podía ser de otra forma, todo el informativo se une al baile y el descontrol gana, irremediablemente.

Quilt – Roller

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Quilt vienen desde Boston, lo que significa un plus de autenticidad cuando se habla de indie rock con aroma noventero. Y con esta canción se me vienen un montón de años noventa encima de la cabeza: Juliana Hatfield, The breeders, The folk implosion (hmmmm, ese ritmo, esa cadencia), y si ya dejamos atrás la exigencia pues hasta Boss hog o los mismísimos Garbage. Si una canción puede ser una máquina del tiempo, esta la han programado a mala leche. Y si en el video tenemos vergonzosos bailecitos, calcetines y chicas en mallas, directa a la lista de las mejores del año.

La sera – I need an angel

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Este es uno de los descubrimientos del año. Es un proyecto que ya viene de largo, formado por la bajista de Vivian Girls Katy Goodman y el guitarrista Todd Wisenbaker. Pero que han sido capaces de construir esta pequeña joya, que bebe los aires de Sarah records en la crudeza de las guitarras, unas guitarras que tienen prisa por contar lo suyo, y que bebe los aires de los cabreados del folk americano en la doble voz, chico y chica, que se reparten el protagonismo y el deseo. Una canción que The La’s habrían matado por tener para su último suspiro.

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