Estamos de vuelta…

Pues bueno, señoras, más de un año después de nuestra última entrada, estamos de vuelta.

Y para que no se repita, avanzo aquí nuevas esperanzas de retomar esto y de que el espíritu de la bola de cañón nos arrolle con buena música a partir de ahora.

Bicos y besos.

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Najwa – Pijama

NAJWA-NIMRI--4No es una sorpresa verle el pausini a la gran Najwa Nimri: en sus múltiples películas nunca ha tenido demasiado problema en desnudarse. Tampoco es realmente la calidad cinematográfica del video; la idea no puede ser más sencilla: ella baila y poco a poco se va quitando la ropa. No, no es eso.

Lo que me llama la atención del video y lo que me hace quedarme a verlo hasta el final sin poder apartar los ojos es la extraña sensación de que, aún sabiendo que al final se le va a ver todo, el juego que nos propone desde el principio funciona: te enseño, no te enseño… y aunque, como digo, sabes positivamente que te lo va a enseñar, pasan los dos minutos y medio mientras esperas que no haya sorpresas.

Portadas (15) – Wasnatch – Front to back

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Ejem. ¿Qué demonios es esto, amigos? ¿De qué puede ir este disco? ¿Qué nos quieren contar en estas canciones? Y la pregunta más inquietante… ¿en qué sentido recorrerá el aire la trompa del dibujo? ¿Irá de la boca del tipo al ano de la tipa, o viceversa? ¿Sonará la canción como el culo?

Y lo más inquietante es que esto responde a un disco editado en… ¡2013! ¡Joder! ¡Si es que hasta tienen Facebook y canal en YouTube! En fin, está visto que nunca acabaremos de ver cosas que nos sorprendan.

Wild beasts – Wrecking ball

miley-cyrusA veces el mundo de las versiones da momentos realmente mágicos. Artistas que consiguen desnudar una canción y capturar su esencia, reinterpretándola de manera totalmente distinta a la original y consiguiendo un mundo nuevo, unas sensaciones nuevas. Muchas veces consiguen que nos demos cuenta de que una canción de la que estamos hartos y que parece una estupidez es por el contrario una enorme canción pop, capaz de estremecernos y ponernos la piel de gallina. Y, aunque siempre nos quedará la duda de si realmente el mérito es de la canción o del intérprete, en general creo que la verdad es que hay muchas canciones que los productores nos visten con extraños ropajes, recargados y chillones, que nos aturden, mientras que cuando somos capaces de verlas desnudas nos enamoran con la suavidad y el color de su piel.

Y en este caso, a pesar de que los amigos de Wild beasts se escojonan de risa, creo que a la vez se dan cuenta de lo que están logrando. Señoras y señores, con todos ustedes, la desnudez de “Wrecking ball”.

La Navidad no me crispa

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