J’aime – Love and squalor

La vida es una caja de bombones, decía Forrest Gump. La música, a veces, también. Cogemos un sabor de aquí, una técnica de allá, seleccionamos los mejores ingredientes y los combinamos de la manera perfecta. Y hacemos de cada canción un bocado exquisito y diferente a las demás. Si sabemos, claro, si tenemos el talento para ello.

El maestro chocolatero de este “Love and squalor” (Jabalina, 2020) es Jaime Cristóbal. J’aime es un delicado (y dedicado) gourmet que ofreció primero toda su habilidad para la cocina francesa en Souvenir, grupo insignia del sello y uno de los grupos más recordados (y recordables) de aquellos años locos del indie nacional de los 90 y 2000. Que dedicó toda su vida a explorar y conocer todos los sabores y texturas del pop y de la música popular (con todas las letras) del mundo entero. Y que en los últimos años ha dejado pequeños bombones en forma de singles y contadas colaboraciones.

Todo aquello que Jaime nos explicaba mes tras mes está aquí, en su primer disco largo. Todos los ingredientes perfectamente engarzados y seleccionados entre un goloso catálogo de delicatessen. El carrusel de “Lonewolf”, la lynchiana “Tell me not to weep”, el guitar pop de “Summery pop feeling” y la ultramaravillosa “Second best” (¿soy el único que ve aquí a Pribata Idaho?), los instrumentales “Sydney creeps” y “Media luna”, la elegantísima “700.000 records”, el delicado susurro del pop francés de los 60 en “Toutes les femmes et aucune”, la acerada “Real change”, perfecto postre para The magnetic fields, la también elegante “Right behind your heart”, la balada dreampop de “Put your lips”, la preciosa melodía de “From Rhinestone to Limestone”.

Con todo eso y una buena troupé de ayudantes del chef, como Antonio Galvañ (Parade), Germán Carrascosa, Charly (Los Bichos), Roberto C. Meyer, Alasdair Macaulay (Tindersticks), Françoiz Breut, Eli Bishop, Calina de la Mare, Patricia de la Fuente… Jaime consigue perfeccionar la elaboración de sus exquisitos dulces y convertir a “Love and squalor” en lo que es: una perfecta caja de bombones.

 

Parade – La deriva sentimental

Un nuevo disco de Parade siempre es una buena noticia; la música del gran autor del indie español siempre tendrá un sitio en las páginas del Octopus. Porque, además, siempre tiene cosas que contar.

Es curioso que en la portada de “La deriva sentimental” veamos a Antonio Galvañ solo y pensativo ante un ventanal. Porque este disco es el menos solitario de todo su catálogo. De hecho, en cada canción se hace acompañar de algún invitado, entre los que encontramos nombres importantes como Teresa Iturrioz, Jaime Cristóbal, Charlie Misterio, Kiki D’Aki, Doble pletina, Alondra Bentley, Lidia Damunt, Guillermo Farré… Nombres que aportan distintas personalidades a todas las canciones y que configuran casi un arcoiris de infinitos colores e infinitas tonalidades.

Parade parece que acaba charlando con cada uno de sus invitados, tomando café, te y pastas plácidamente sentados delante de ese enorme ventanal, y cada uno de ellos le ayuda a conocer una parte de cómo es él y de cómo ha ido construyendo “esa música” y de cómo han ido llegando a su vida los elementos que confirman tanto a la persona como al artista. Con gran sinceridad, el disco comienza hablando de “Letras, canciones, literatura”; luego, cada interlocutor ayuda a crear cada pequeña conversación, igual y distinta a las demás.

Quizá esa imagen de Antonio en la portada no refleje a un personaje solitario, sino simplemente esa efímera soledad que se genera justo mientras estamos esperando a un invitado que está a punto de llegar. Esa soledad llena de esperanza, ese pequeño cosquilleo. Una vez llegado el invitado, solo hay que dejarse llevar por las palabras y abandonarse a la deriva de la tarde.

 

The Pretenders – Kid

(Foto.- Albumism)

Ya sabéis que nos gusta bucear en los inicios de los grandes grupos, y explorar en sus primeras publicaciones, lo que suele ofrecer alguna sorpresa cuando los primeros pasos de un grupo mundialmente conocido no se corresponde exactamente con la imagen que tenemos de ellos.

En el caso de The pretenders, no cabe lugar a la sorpresa: en realidad, los 3 primeros singles del grupo son canciones que han seguido formando parte de su colección de grandes éxitos. Incluso antes de su album de debut, sus tres singles publicados son canciones que han seguido formando parte de sus conciertos y de sus recopilatorios. “Stop you sobbing”, versión de The kinks, “Brass in pocket”, su primer número 1, o ésta, “Kid”, quizá la mejor de las tres.

 

Unha historia da música en Galicia. 1952-2018

Este pasado 15 de junio se publicaba una de las más altas cumbres de la historia de la música en Galicia. Un compendio enciclopédico de todo lo que ha pasado en la historia del pop y el rock (tomando estos dos últimos términos en el sentido más amplio de los mismos) en este pequeño y olvidado reino a este lado de los Ancares.

Su autor, Fernando F. Rego, escritor con un buen puñado de libros de temática musical ya a sus espaldas y que presentaba así su obra cumbre. Mucho más allá de su trabajo como editor en La Fonoteca, en este libro imprescindible lo vuelva todo: bandas, sellos, salas de conciertos, fancines, videos, entrevistas, comentarios, anécdotas, datos enciclopédicos… todo está ahí. Y abarcando además, nada menos, que siete décadas de herencia musical.

El libro, editado por Galaxia, invita a hundirse en sus páginas sin reservas. Trata las orquestas pioneras, los años 60 en Ourense, el Vigo ye-yé, Andrés Dobarro, Juan Pardo, Ana Kiro,la canción popular, la generación 49, el folk y los movimientos alrededor del jazz, el fenómeno de Los Suaves, Luz Casal, la movida viguesa, los oscuros ochenta, la herencia de los Eskizos y la psicodelia, el romántico Ourense pop de los 90, los florecientes 90 en Santiago, el rock más sudoroso, el bravú y sus satélites, el indie de los 90, Los Piratas, el fenómeno Xoel López y la agitación en A Coruña, la electrónica, el ultragarage, la familia del Sr. Anido y el Galician Bizarre, Triángulo de Amor Bizarro como el último gran grupo del reino, los colectivos autogestionados y el nuevo punk, los últimos sellos y su eclecticismo, la experimentación en el folk, los outsiders surferos y rockabillys, las girl bands…

Todo está ahí. Tanto es así que hasta estamos nosotros. Tenemos el honor de participar en esta historia con una pequeña entrevista en la que contamos como vimos todo esto desde nuestra actividad fancinera en los años 90-2000. Ahí estamos, y la mar de contentos.

En definitiva, un trabajo espectacular, una maravilla a través de la que podemos explorar a fondo lo que han dado de sí casi setenta años de amor por la música, en un pequeño territorio hecho de mar, lluvia y tierra.

 

¡Esto es pop! por Javier Becerra

Javier es amigo del Octopus desde hace una enormidad de años. Desde aquellos primeros intercambios entre su maravilloso fanzine, el Feedback, y nuestros pequeños ejemplares, muchas han sido las ocasiones en las que nos hemos encontrado en conciertos, fiestas, saraos, o simplemente hemos coincidido tomando unas copas en algún local con buena música.

Javi es una verdadera enciclopedia musical y un tipo con muy buen gusto, lo que le ha llevado a conseguir hacer de hablar de música su profesión. Colaborador de La Voz de Galicia en temas musicales, nos sorprendía además este año con una capacidad de la que no habíamos sospechado nada: es un gran comunicador al que, además, le encantan los niños.

De todo eso ha nacido (se publicaba ayer mismo) un libro titulado “¡Esto es pop!”, un libro que recoge 25 historias de los grupos más importantes de la historia del pop explicadas y desarrolladas para el público infantil. Sí, ese público que creemos que solo tiene oídos para los Cantajuegos y para la sintonía de inicio de Bob Esponja, pero que es capaz de disfrutar (¡y de qué manera!) con Beatles, David Bowie o… Beyoncé. Un libro ilustrado por la magnífica artista Catuxa Alonso y publicado por Mont Ventoux.

Un libro que además tiene (ya dijimos que es un gran comunicador para los más pequeños) una vertiente “en directo”, ya que Javier organiza multitud de eventos en los que explica, de viva voz, acompañado con la música correspondiente, y dejando libre el cuerpo para bailar, esas pequeñas grandes historias que recoge en el libro. Eventos realizados para público general, o directamente en colegios, y en los que cuando es posible cuenta con artistas para tocar en directo, como la gran Carolina Rubirosa. Directos en los que los niños bailan y se divierten con música de otras épocas, demostrando que tienen las orejas mucho más abiertas que muchos mayores y que el pop es maravilloso porque no tiene edad.

¡Enhorabuena, Javi!

 

 

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