Canciones 2019

Aquí va la tercera entrega de las listas de lo mejor del 2019. Penúltima parada: las canciones. Mi intención era rebajar la lista a 12, luego pensé dejarla en 15, después volví a las 25 de la lista original y finalmente fui metiendo más y ya no sé cuántas van.

La lista es sin orden.

 

El palacio de Linares – El estilo (Pretty Olivia)

Estribillo inolvidable y palabras cercanas, marca de la casa.

El estilo en el Octopus.

 

Selvática – Quién es la sombra (Discos de Kirlian)

El trallazo del año. Rabia y emoción incontenidas.

Quién es la sombra en el Octopus.

 

Piroshka – What’s next? (Bella Union)

Escuchar de nuevo la voz de Miki Berenyi ha sido uno de los momentos del año.

What’s next? en el Octopus.

 

Sharon van Etten – Seventeen (Jagjaguwar)

Un año después todavía me hace llorar.

Seventeen en el Octopus.

 

Bob Mould – Lost faith (Merge)

Nadie que haya sido fan del rock indie de los noventa puede dejar de alucinar con esta canción.

Lost faith en el Octopus.

 

Plastic mermaids – Floating in a vacuum (Sunday best)

La psicodelia hecha emoción.

Floating in a vacuum en el Octopus.

 

Los bonsais – La travesía (Elefant)

Calidez y sencillez en una canción que evoca bonitos recuerdos.

La travesía en YouTube

 

Attic lights – Never by myself (Elefant)

El estribillo más divertido del año. No te la podrás quitar de la cabeza.

Never by myself en el Octopus.

 

Patience – The church (Wynona)

Tecnopop emocionante y evocador.

The church en el Octopus.

 

White lies – Time to give (PIAS)

Canción de estadio para grandes momentos.

Time to give en el Octopus.

 

Cherry Glazer – Wasted nun (Secretly canadian)

Gamberrismo y noventerismo a partes iguales. Para botar en un antro sudoroso.

Wasted nun en el Octopus.

 

The gotobeds – Twin cities (Sub pop)

Punkpop lleno de amateurismo y juventud.

Twin cities en el Octopus.

 

Charlie Bliss – Hard to believe (Barsuk)

Lo más parecido a los mejores Lush que he escuchado nunca.

Hard to believe en el Octopus.

 

Jeanines – Either way (Slumberland)

Twee pop pizpireto compitiendo en nuestro corazón con When Nalda became punk.

Either way en el Octopus.

 

Penelope isles – Leipzig (Bella Union)

De Pavement al twee pop.

Leipzig en el Octopus.

 

Hand habits – Can’t calm down (Saddle creek)

Canción de extremada belleza, cantada con ternura y melancolía.

Can’t calm down en el Octopus.

 

Linda Guilala – Estado natural (Sonic cathedral)

Están en el mejor momento de su carrera (desde hace años) y todo lo que publican es puro oro.

Estado natural en el Octopus.

 

The stroppies – Nothing at all (Thought love)

Otro trallazo impresionante. Aquí hay punk noventero, sello K, clase australiana… una combinación explosiva para generar una de las mejores canciones del 2019.

Nothing at all en el Octopus.

 

Daisies – Anyone’s style (K records)

Quizá una de las canciones más inclasificables de la lista. Space pop pero no demasiado, aromas a Broadcast y Sugarcubes y un resultado maravilloso.

Anyone’s style en el Octopus.

 

El lado oscuro de la broca – El frente de Gandesa (El genio equivocado)

Un disco con una alucinante historia detrás, y una canción que recupera momentos angustiosos de nuestra historia reciente.

El frente de Gandesa en el Octopus.

 

Zebra hunt – Coral scenery (Tenorio Cotobade)

Melodías, coros, estribillos, y guitarrazos a medio camino entre el control y la estridencia.

Coral scenery en YouTube

 

Edwyn Collins – In the morning (Edwyn Collins)

Elegancia y sobriedad en uno de los himnos del año.

In the morning en el Octopus.

 

The flaming lips – All for the life in the city (Bella Union)

Una de las canciones más hermosas de la discografía de la banda. El inicio de la canción es tan bonito que duele. El estribillo, tan cálido que alivia.

All for the life in the city en el Octopus.

 

Weyes blood – Mirror forever (Sub pop)

Reminiscencias tanto a Portishead como a PJ Harvey, cantado con infinita melancolía y provocando emociones en la piel.

Mirror forever en el Octopus.

 

Star trip – Ahora (Pretty Olivia)

Electricidad y melodía en una de las canciones más explosivas de este magnífico disco. Dinosaur Jr. se encuentra con Teenage Fanclub para ofrecernos lo que podría ser un himno de esta década.

Ahora en Bandcamp.

 

Imperial teen – Walkaway (Merge)

Sabe a noventas por todas las esquinas.

Walkaway en el Octopus.

 

The proctors – Letter to the girl (Shelflife)

El pop de coros y guitarritas que tanto nos gusta.

Letter to the girl en el Octopus.

 

Mikal Cronin – Show me (Merge)

Parece el mismísimo Neil Young buscando nuevos mercados.

Show me en el Octopus.

 

The belafontes – Roll on (Autoeditado)

Impresionante debut de una pareja de Melbourne, autores de un punk-pop fresco y excitante.

Roll on en el Octopus.

 

Star trip – Un susurro que explota (Pretty Olivia)

Una canción eterna brillando en un disco que parece que lleva con nosotros toda la vida.

Un susurro que explota en el Octopus.

 

The bitter springs – Girls in F.I.T.S (Tiny global productions)

Todo lo que The bitter springs se pueden parecer a The clash, que es mucho.

Girls in F.I.T.S. en el Octopus.

 

 

Aquí os entregamos la lista completa para que la disfrutéis en Spotify.

The bitter springs – The odd shower

En Desayuno con diamantes el empleado de Tiffany’s (interpretado por el actor que hizo del padre de los niños de Mary Poppins) se alegra emocionado de descubrir que no-se-qué golosinas aún seguían regalando sobres sorpresa en sus bolsas. “Da una sensación de continuidad en el tiempo”, dice.

Estar al final de 2019 y descubrir que hay nuevo disco de The bitter springs también me alegra y me emociona. Porque también es prueba de la continuidad del tiempo, de que las cosas bien hechas de alguna manera siempre están ahí. “The odd shower” (Tiny global productions, 2019) es un gran disco de The bitter springs, tan bueno que da la impresión de que estos últimos 25 años no han pasado.

En realidad sí que han pasado. Ha cambiado la formación del grupo (aunque se mantiene estable desde 2011 con Simon Rivers, Andy Deevey, Paul McGrath, Pual Baker, Phil Martin y Nick Brown, y todos menos Deevey ya estaban desde 2005). Han cambiado los temas de los que hablar (aunque no mucho). Y ha cambiado la forma de distribuir la música.

Las canciones de este “The odd shower” siguen teniendo genuino ADN Bitter springs, y se reconocen perfectamente a los pocos segundos. Hay otra vez grandes canciones en el disco: la gamberra “One more sunset”, la maravillosa y clashista “Girls in F.I.T.S.” (pasa directa a completar la lista de mejores del año), “Keep the rain” y su sutil poso a The divine comedy, la fiestera “Men behaving badly” o la gran “Words of love” con la voz de acompañamiento de Kirsen Morrison. Hay otra vez grandes canciones y grandes momentos, momentos que dan continuidad en el tiempo. Y eso, cuando nos estamos haciendo mayores, es bueno.

 

Star trip – Salto al vacío

Escuchaba este disco una y otra vez y decía, en privado y en público: es un disco que parece que llevo escuchando 20 años. Las canciones de “Salto al vacío” se te meten, con solo una escucha, en tu piel y en tu cerebro y parece que han estado ahí toda la vida. La manera en la que se produce esa magia solo se explica reconociendo que Star trip son, ahora mismo, una referencia imprescindible en el powerpop, no solo en nuestro país sino a nivel internacional.

Firmemente anclado en el terreno de los dos grandes nombres de la historia del powerpop (Big star y Teenage fanclub), a los que por momentos habría que añadir a Yo la tengo, que no son un grupo de powerpop pero lo hacen de forma maravillosa cuando quieren, y por otros momentos a los Brincos más evolucionados, “Salto al vacío” (Pretty Olivia, 2019) está lleno de magníficas guitarras, coros inolvidables y estribillos que se clavan como flechas. Más inclinado al tiempo medio o incluso lento, el brillo de los elementos con los que está construido el disco emociona desde el primer minuto. Canciones perfectas como “Salto al vacío”, “Hasta el atardecer”, “Nada es importante”, “Por qué mirar atrás”, “Ahora”, el estribillo perfecto de “Mírame” o la canción que ya es eterna, “Un susurro que explota”, se engarzan en una emocionante sucesión de momentos musicales de gran calibre. ¿Cuál será el techo de este grupo?

 

The belafontes – Roll on

Impresionante debut el de esta pareja de Melbourne, que se autoeditó a principios de 2019 este pequeño disco, en versión casete y en vinilo de 7″, con cuatro canciones de pun-pop fresco y excitante. No solo la rockera “Roll on”, que protagoniza el artículo y pasa a la lista de mejores canciones de 2019, sino también las demás, con atención especial a las supersaltarinas “Gemini” y “Cruel”. Ojo por que han seguido publicando canciones en pequeñas dosis durante el 2019 y a buen seguro serán bien interesantes de escuchar.

 

Mikal Cronin – Show me

El californiano Mikal Cronin estrena este 2019 su cuarto disco, “Seeker”, de nuevo en Merge. Colaborador habitual de Ty Segall, y participante en un buen puñado de grupos, en sus discos vuelca un torrente de spacefolk psicodélico lleno de matices y de imaginativos arreglos.

A lo largo de las canciones con las que ha ido presentando el disco podemos encontrar una serie de referencias. Por momentos (los más folk) me recuerda a I am kloot. Otros momentos la psicodelia parsimoniosa de The beta band. Y por debajo, las piruetas de John Lennon y The plastic Ono Band cuajando el asunto, o al mismísimo Neil Young buscando nuevos mercados.

 

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