DESPEDIDA

Aquí termina El Jardín de Octopus en este blog. Esta entrada es la número 2000 en este sitio, y creo que es el momento de moverse y de mudarse.

2000 entradas han dado para mucho. Muchas de ellas han quedado obsoletas, hemos cambiado de formatos y de estilos durante nuestro trayecto, y hemos conseguido en esta última etapa el milagro (los que hagáis cosas fuera de vuestro trabajo sabréis de qué hablo) de publicar una entrada diaria durante 3 años. Una pasada.

Ahora nos movemos a otro lugar desde donde hacer que el pulpo vigile la actualidad y la historia musical. Otro lugar desde el que comentar humildemente y en pocas pinceladas aquellas canciones que creo que le pueden gustar a alguien más que a mí. Otro jardín en el que meterse.

Nos vemos, pues, en eljardindeoctopus.es ¡Os esperamos!

Family – El Buen Vigía

Una de las mejores letras escritas en castellano en toda la historia del pop. Un momento breve lleno de poesía, cálido y tenue como una tarde de primavera.

Dntel – The Lilac And The Apple (Remix)

La vuelta de Jimmy Tamborello bajo el nombre Dntel al estudio de grabación es otra de las noticias musicales del año. Su nuevo disco para Morr Music, «The Seas Trees See», incluye, entre sus habituales ejercicios de construcción de (poca) melodía sobre (una gran cantidad de) ruído, esta especie de blues tenebroso que nos encanta.

Julien Baker – Hardline

Ya hablamos aquí de Julien Baker y de su nuevo disco para Matador. Toca ahora destacar esta emocionante canción, tan al estilo de los discos indies de Taylor Swift, acompañada de un precioso (y trágico) video de animación de los que tan fans somos aquí en el Octopus.

Goat girl – On all fours

La trayectoria de las londinenses Goat girl es corta, pero suficiente como para sorprender y enamorar con este nuevo disco «On all fours», su segundo disco para Rough trade. Recogiendo un puñado de conceptos que podríamos identificar con bandas como Elastica, los terminan endulzando y enriqueciendo con ritmos más eléctricos, melodías más brillantes y letras más comprometidas. Podríamos decir que mientras Elastica eran un local de conciertos empapado en sudor condensado, Goat girl se convierten en este disco en un baño lleno de vapor tras una refrescante ducha. No, yo tampoco lo entiendo.

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