DESPEDIDA

Aquí termina El Jardín de Octopus en este blog. Esta entrada es la número 2000 en este sitio, y creo que es el momento de moverse y de mudarse.

2000 entradas han dado para mucho. Muchas de ellas han quedado obsoletas, hemos cambiado de formatos y de estilos durante nuestro trayecto, y hemos conseguido en esta última etapa el milagro (los que hagáis cosas fuera de vuestro trabajo sabréis de qué hablo) de publicar una entrada diaria durante 3 años. Una pasada.

Ahora nos movemos a otro lugar desde donde hacer que el pulpo vigile la actualidad y la historia musical. Otro lugar desde el que comentar humildemente y en pocas pinceladas aquellas canciones que creo que le pueden gustar a alguien más que a mí. Otro jardín en el que meterse.

Nos vemos, pues, en eljardindeoctopus.es ¡Os esperamos!

Ibibio Sound Machine – Electricity

Confieso que me gusta esta canción, y que me trae a la cabeza recuerdos de los buenos momentos de Prince como superestrella y con nombre de verdad (al menos un alias de verdad). Ibibio Sound Machine es un grupo multiinstrumental formado en torno a la cantente nigeriana Eno Williams, con fondo de funk africano, música disco y tribalismo. Aunque aquí gana el funk, por supuesto. ¡Y graban en Merge!

Meteoro – Elvis me telefoneó

Hablábamos ayer de «¿Chispa o calambre?», el nuevo disco de Parade, un trabajo lleno de diversión y humor y ritmos acelerados. Ese ánimo hedonista nos lleva (y así aparece reflejado en los propios comentarios del disco) a varias referencias míticas: el sello Spicnic en general, que acogió al genio de la lámpara en sus primeros discos, y Meteoro en particular, un grupo imprescindible a la hora de entender lo que el sello Spicnic quiso compartir con nosotros, el resto de los mortales.

Saltamos pues desde el Parade de 2021 a los Meteoro de 1994 para seguir bailando y divirtiéndonos, y de paso nos acordamos un poco de Juan de Pablos.

Parade – ¿Chispa o calambre?

Aunque en realidad su anterior disco ya tenía fecha de 2019, la nueva colección de canciones de Parade nos pilló a todos con el pie cambiado. Publicado en un resquicio veraniego, proyectado en formato miniLP de 7 canciones, «¿Chispa o calambre?» (Jabalina, 2021) aparece casi como un divertimento, sensación que se agudiza cuando vamos avanzando en el disco y observamos que los temas y los ritmos elegidos son, quizá conscientemente, frescos y banales y con una patente intención humorística.

«Cuando luchan los Kaiju» es puro rockabilly a lo Stray Cats. «Avecrem» (ya el título lo dice todo) es un divertido comercial que recuerda a sus primeros años en Spicnic (y a algunos grupos que compartieron con él ese sello). «Plot twist» es una invitación al baile, con conocidas historias de cine en las que se produce un giro inesperado en los acontecimientos. «No quiero estudiar» es un canto a la vocación musical con un brillante espíritu Stephen Merrit. «Jack Dracula» utiliza códigos de technopop ochentero para contar una nueva historia de amor. «Nano robots» podría ser, como apuntan en la nota de prensa, una versión de Aviador Dro. «Mi jefe es el mal», para finalizar, es el grito de libertad que todos aspiramos permitirnos algún día.

«¿Chispa o calambre?» es una dosis energética, una batería cargada, un arco voltaico a diezmil voltios. Habrá que recuperar a los Electroduendes y a la bruja Avería, y contar con Parade para una nueva temporada.

The war on drugs – I Don’t Wanna Wait

No he sido nunca muy seguidor de The war on drugs, pero en este nuevo disco «I don’t live here anymore» han conseguido encontrar un sonido ochentero muy retro, que me encanta. Esta misma canción, «I don’t wanna wait», podria perfectamente ser el tema central de cualquier película del Hollywood de 1984 o 1986, como Superdetective en Hollywood o Top gun.

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