El artista adolescente
Mal está que no haya recordado yo este pequeño gran disco todavía en este blog. Así que a corregirse.
Siete canciones. Una presentación. Una carrera efímera, un único miniCD que junta los enormes talentos de dos personas en siete canciones. Desde “Un soplo en el corazón” o desde “Super 8″ no había tan alto porcentaje de maravillas por disco. La pena es que el dúo no tuvo continuidad y que los momentos mágicos son difíciles de mantener en el tiempo.
La belle age, Abril, Alma de tergal y En soledad. Cuatro maravillas en siete canciones. No me canso de repetirlo. Ahora Marco sigue produciendo bajo el nombre de Apenino, y haciendo cosas mucho más importantes (¡hola, Elisa!). Ahora Xavi sigue componiendo y siendo feliz. Y nosotros seguimos recordando aquel año y aquellos momentos de felicidad y adolescencia, y cantando aquellas canciones.
Uqbar dijo:
Diciembre 19, 2008 a 11:33 am
Como Joyce…
Gran blog, Ringo estará orgulloso.
Pasaré más por aquí a partir de ahora.