The cure – Just like heaven
“Show me how you do that trick
The one that makes me scream” she said
“The one that makes me laugh” she said
And threw her arms around my neck
“Show me how you do it
And I promise you I promise that
I’ll run away with you
I’ll run away with you”
Spinning on that dizzy edge
I kissed her face and kissed her head
And dreamed of all the different ways I had
To make her glow
“Why are you so far away?” she said
“Why won’t you ever know that I’m in love with you
That I’m in love with you”
You
Soft and only
You
Lost and lonely
You
Strange as angels
Dancing in the deepest oceans
Twisting in the water
You’re just like a dream
Daylight licked me into shape
I must have been asleep for days
And moving lips to breathe her name
I opened up my eyes
And found myself alone alone
Alone above a raging sea
That stole the only girl I loved
And drowned her deep inside of me
You
Soft and only
You
Lost and lonely
You
Just like heaven
El paraguas de Brian
¿Nadie se ha imaginado a Brian Molko de Placebo cantando el “Umbrella” de Rihanna? ¿No resulta de lo más posible?
Soy mainstream
Que sí. Todos tenemos ese punto mainstream, todos tenemos alguna pequeña debilidad que a veces no queremos confesar (unos babean con Madonna o Kilye Minogue, otros colocan sus discos de Paulina Rubio al lado de los de Pulp, otros cenan en el MacDonalds antes de un concierto, otros ven Gran Hermano…). Yo, además, tengo varios. Y uno de ellos son esos grupos británicos de pop correcto, insulsos si quereis, pero que lo hacen tan bien (lo maman desde niños, lo juro) que es increiblemente disfrutable, aunque dentro de 5 años ni nos acordemos de ellos.
Los de este año son indudablemente los Ghosts, que con su “The world is outside” (Atlantic 2007) me han atrapado, nos han atrapado a todo el Octopus. Y otros que van camino de ello son The hours, (“Narcissus Road”, Universal, 2007) recomendados por el mismísimo Jarvis Cocker.
Los puristas pasarán de este post. Los que comprendan que puede haber belleza tras los discos de platino, lo comprobarán por sí mismos.
El humo de la escena del crimen

No creo descubrirle nada a nadie, pero aquellos que disfruten con la melancolía de grupos como Tindersticks, encontrarán una vía para profundizar aún más en la tristeza, en la elegancia y en el dolor con At swim two birds y las demás encarnaciones de Roger Quigley, como Quigley, Gnac o The Montgolfier brothers.
Su último disco ha sido editado por Green Ufos este año, y con el título de “Returning to the scene of the crime…” recrea antiguas canciones editadas bajo el nombre de Quigley. Repasad las canciones que aparecen en su MySpace, y si os gustan buscad el disco en la página de Green Ufos. Y si quereis tirar de SoulSeek, buscad el “Seventeen stars” de The Montgolfier brothers, o bajad el primer escalón hacia las tinieblas con alguna cosilla de Gnac.
Walk away, Jarvis Kapranos

¿Es el “Walk away” de Franz Ferdinand el eslabón perdido entre el último disco de Pulp y el primero de Jarvis Cocker?